Participo en este reportaje publicado en la revista AD sobre el impacto que tienen los espacios construidos en nuestra salud física y mental.

Como explico, que cuando entramos en un espacio construido o urbano, «recibimos estímulos que impactan y modifican nuestro sistema nervioso, emociones, conducta y rendimiento intelectual. Esos estímulos que percibimos, sumados a otros muchos como la calidad del aire, los colores o los materiales naturales, rebajan los niveles de cortisol, la hormona asociada al estrés, y elevan la oxitocina y la serotonina, dos de las hormonas de la felicidad”.

De hecho, cuando se produce el efecto contrario, es decir, cuando no nos sentimos a gusto en un espacio o percibimos que este no está adaptado a nuestras necesidades –como sucede en el caso de las personas mayores o con discapacidad–, el resultado es un aumento de la ansiedad y la frustración.

Como señalo, “los niveles habituales de la contaminación del tráfico pueden afectar a la función cognitiva del cerebro humano en cuestión de horas. Hay que recuperar la sabiduría popular y el sentido común. Volver a pensar en la salud y el bienestar de las personas”.

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Escribo un artículo en el número de marzo de la revista CIC Construcción para abordar la rehabilitación, mucho más allá de las ventajas en sostenibilidad y eficiencia energética.

Como explico, rehabilitando las viviendas en las que pasamos buena parte de nuestras vidas, estamos invirtiendo en salud, bienestar y calidad de vida.

Punto a punto voy abordando como arquitectura saludable y rehabilitación son el binomio perfecto.

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Reportaje sobre las claves a tener en cuenta a la hora de reformar una vivienda según los criterios de la arquitectura saludable. Porque los espacios en los que vivimos y trabajamos son la mejor medicina preventiva.

Qué es la arquitectura saludable

Invertir en rehabilitación es invertir en salud”. Este es el mantra que se repite desde el Observatorio de Arquitectura Saludable (OAS). Al calor del debate público que sobre las condiciones de la vivienda española surgió en lo peor de la pandemia, nació en 2020 esta organización formada por arquitectos, constructores, ingenieros, investigadores y profesionales de la salud, para transformar la construcción y la fabricación de sus materiales bajo los principios de la arquitectura saludable.

“Estamos intentando ayudar a la sociedad y somos muy ambiciosos, queremos que todos los edificios que se construyan lo hagan con criterio saludable”, explica Rita Gasalla, su presidenta: “Impulsamos un cambio regulatorio para no obligar a quien compra una casa a preguntarse si puede o no perjudicar su salud y la de su familia”.

Cuatro preguntas que previenen

Para saber si tu vivienda actual puede estar poniendo o no en riesgo tu salud, puedes empezar por hacerte una serie de preguntas:

¿Respiras un aire de calidad?

Con la aparición del covid-19 todos hemos tomado conciencia de la propagación de virus SARS-CoV-2 u otros más familiares como el de la gripe. Pero a través del aire también se inhalan hongos y micropartículas liberadas por determinados materiales, perjudicándonos. El aire viciado además reduce entre el 8% y el 11% la productividad de quien trabaja o estudia, según los datos de International Building Institute.

¿Tienes un sueño de calidad?

Los ruidos procedentes del exterior o del vecindario alteran el tiempo de descanso, afectan a la capacidad de concentración y comunicación familiar. “Pero cuando es continuado o muy alto puede provocar cuadros crónicos de nerviosismo y estrés, afecta también a nuestro sistema

cardiovascular y aumenta el riesgo tanto de sufrir derrames cerebrales, cómo ataques cardíacos y trombos”.

¿Sufres de dolores de cabeza?

La casuística de esta dolencia es múltiple, pero en ocasiones se debe a una mala iluminación. Desde el OAS se explica cómo puede “provocar problemas de sueño, dolores de cabeza, depresión, miopía y fatiga ocular. Pero quizá el más común es ese dolor de cabeza derivado del uso de la luz muy blanca”

¿No ves el momento de visitar a tu ‘fisio’?

Gasalla recuerda que el principal motivo médico de baja laboral son los problemas musculoesqueléticos, sobre todo los de espalda. La mala ergonomía del mobiliario doméstico donde nos sentamos o descansamos, está detrás de muchas de estas dolencias.

Si la preocupación ha surgido al responder alguna de estas preguntas, conviene saber cómo actuar.

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También publicado en el Instituto Español de Medicina de Estilo de Vida